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La magia del amor

A menudo me sorprendo cuando reflexiono sobre cómo influyen las expectativas en las relaciones de pareja. Por lo general en el inicio de ellas suele existir una etapa de gran felicidad acompañada de ganas de estar con la otra persona en todo momento y de hacer cualquier cosa con ella. Pensamos en esa persona a todas horas, nos encanta como es y solo vemos virtudes o actitudes que nos gustan. Incluso si observamos algún defecto este nos parecerá bien, puede que hasta gracioso o simpático, o incluso pensemos que hace especial a nuestra pareja. Es la magia del enamoramiento.
Sin embargo conviene tener presente que la persona que conocemos cuando nos enamoramos quizás no exista más que en nosotros mismos. Y esto es importante, ya que si esa persona nos resulta perfecta quizá sea porque la percibimos así, perfecta. Y esto es posible que nos suceda si de quien nos estamos enamorando es de nosotros mismos, de nuestros sueños y nuestras necesidades, de nuestro ideal. Y si todo surge según lo previsto nuestra pareja también se enamorará de nosotros, pues a la otra persona le estará pasando lo mismo. El amor tiene estas cosas. Cuando pasa cierto tiempo y el periodo de enamoramiento pasa, suele ocurrir que dejamos de percibir a nuestra pareja con nuestras "gafas del amor" y la empezamos a ver con nuestros ojos. Es entonces cuando empezamos a conocer "de verdad" a nuestra pareja. Hay quien dice que el amor tiene fecha de caducidad, algunos le dan 6 meses, otros 2 años, hay quien opina que una década, depende. Soy de los que piensa que es irrelevante cuándo ocurre, si es que ocurre, sino que la cuestión es tener presente que cuando se habla del fin de esa etapa se está haciendo referencia muy posiblemente al fin del enamoramiento. Y esto no es malo, sino bueno y necesario para que ambos dejen de verse a sí mismos en el otro. Es ahora cuando se empieza a ver la "cruda" realidad frente al "mágico" ideal de antes. Es entonces cuando comenzamos a ver defectos en la otra persona que nos molestan, cosas que desde el primer día hacían pero que antes tolerábamos, ignorábamos, o sencillamente nos gustaban. Es la magia del verdadero encuentro entre dos personas tras el final del enamoramiento. Pero si no se es consciente puede que esto se perciba como un "ya no siento lo mismo" que suele interpretarse como "el amor se ha acabado". Quizás si nuestras expectativas cambiaran, muchas parejas percibirían el final de esa etapa como el inicio de un tipo de relación mucho más profunda, humana y auténtica, en lugar de como un "ya no siento lo mismo que antes, creo que ya no te quiero". Así que recuerda, cuando esto te ocurra, siéntete de enhorabuena, acabas de finalizar la etapa del enamoramiento, y es ahora cuando comienzas a estar con una persona real, una persona imperfecta, defectuosa, que no va a cumplir tus expectativas ni tus necesidades al cien por cien ni en todo momento, y que no ha llegado a este mundo ni a tu vida para satisfacerte, sino para compartir contigo, tanto lo bueno como lo malo de ambos. Es la magia de las relaciones. Puede decirse irónicamente que empieza tu relación con una persona "im-perfecta", tan "im-perfecta" como tú. Es entonces cuando da comienzo lo mejor de la relación, el momento de conoceros de verdad, y el de aceptaros... de verdad. Y tú, ¿en qué momento estás? Germán Diz. Psicólogo y psicoterapeuta.


Germán Diz
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